¿Por qué no pierdo peso si hago mucho deporte?

Tienes claro que tu propósito para el año 2019 es quitarte de encima algunos kilos: estás cuidando tu alimentación y acudiendo regularmente al gimnasio. Sin embargo, cuando te toca enfrentarte al temido momento de subirte a la báscula, ¡te das cuenta de que no has perdido ni un kilo! ¿Cómo es esto posible? Aunque no lo creas, se trata de un hecho bastante normal y tiene su explicación. En Fitness4All te contamos qué es lo que te pasa para que no consigas adelgazar.

Está claro que realizar ejercicio físico varias veces a la semana es una de las claves para bajar de peso, junto a los hábitos de alimentación saludable. Pero existen casos en los que, incluso siguiendo estas pautas como son comer sano y realizar deporte, no conseguimos adelgazar, lo cual puede ser muy frustrante e incluso puede llevarnos a abandonar esta rutina. Antes de darte por vencido debes saber que se trata de algo normal y que sucede a muchas personas, especialmente en las primeras semanas en las que comienzas con tu rutina de ejercicios.

Lo que sucede a tu cuerpo en estos primeros días en los que comienzas a ejercitarte es que tu cuerpo crea más tejido muscular para afrontar esta nueva rutina de actividad a la que le estás sometiendo. También acumula más energía en forma de glucógeno. Además de los músculos, el tejido conectivo también puede aumentar su tamaño para ser capaz de soportar el ejercicio.

Esta es una forma que tienen algunos organismos de protegerse ante este aumento de actividad tan repentino y el esfuerzo que eso supone. Tu cuerpo necesitará más energía para cumplir con estas rutinas. Si anteriormente no realizabas ejercicio, la energía no se utilizaba de la misma manera y será todo un proceso para que tu cuerpo se acostumbre.

Otro de los motivos es que, en los primeros días en los que comienzas a realizar ejercicio, el volumen de la sangre puede aumentar considerablemente, incluso hasta medio litro, y por tanto no solo podemos ver que no perdemos peso, sino que incluso aumentamos.

Estos son los principales motivos biológicos por los que es posible que, pese a llevar una rutina d ejercicios y a comer de manera sana, no bajes de peso. Pero tras un par de semanas, si no te vas por vencido, podrás ver cómo disminuye el dígito de la báscula. ¡Solo debes tener un poco de paciencia y no abandonar!

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