¿Por qué las agujetas duelen más pasados unos días?

Todos hemos pasado por esta situación alguna vez: llevas un tiempo sin hacer ejercicio y un día comienzas a entrenarte, quieres dar lo máximo de ti y comienzas duro, ¡no hay quien te pare! Llegas a casa tras el entrenamiento y cantas victoria porque han pasado unas horas y no tienes agujetas. ¡Te has librado! Sin embargo, después de 24 a 48 horas empieza a aparecer ese malestar muscular y no puedes ni moverte de la cama de las agujetas que tienes. En Fitness4All te contamos por qué se produce este efecto.

Aunque las agujetas son algo muy habitual que toda persona que practique ejercicio ha sufrido alguna vez, no dejan de ser dolorosas y, en ocasiones, dificultan realizar actividades del día a día. Está claro que no son plato de buen gusto para nadie y lo mejor para sobrellevarlas mejor es seguir las recomendaciones que en Fitness4All te ofrecemos para ello.

Sin embargo, incluso aunque procuremos evitarlas, a veces las agujetas aparecen y tenemos que lidiar con ellas como mejor podamos. Si la carga a la que tus músculos se han visto sometidos ha sido elevada o muy repentina, estas aparecerán de forma más aguda e incluso puede que el dolor sea intenso, llegando a perder durante esos días hasta un 21% de fuerza muscular.

 ¿Por qué las agujetas aparecen 48 horas después?

El secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas, José Sánchez-Ferrer, ha estudiado este efecto y el motivo principal de que las agujetas tarden unos días en manifestarse es que se trata de un proceso de metabolización de proteínas, las cuales se destruyen cuando hacemos ejercicio de forma intensa y que tienen un ciclo de dos días, aproximadamente. Durante estos dos días se descargan una serie de sustancias que son muy irritantes para el tejido muscular y para las terminaciones nerviosas de los músculos.

Esta explicación contrasta con otra al respecto ofrecida, en esta ocasión, por el fisioterapeuta Andrés Sánchez Dávila, que afirma que las fibras que se rompen cuando realizamos ejercicio alcanzan altas temperaturas entre los 35 y 55 grados. Es cuando estas se enfrían y vuelven a alcanzar una temperatura normal es cuando surge ese dolor que conocemos como agujetas.

Lo que está claro es que, se deba al proceso de metabolización de proteínas o a las altas temperaturas de las fibras, es muy corriente que los síntomas de las agujetas surjan cuando ya has descartado que aparezcan. Si esto sucede, sigue algunos de nuestros consejos para hacer que el dolor sea más llevadero y descansa durante algunos días. ¡Seguro que la próxima vez podrás realizar tu entrenamiento sin las molestias posteriores!

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