Mirarte en el espejo puede ayudar a mejorar tu técnica

perfeccionarse-entrenamiento-con-espejo

¿Alguna vez te has preguntado por qué en todos los gimnasios hay grandes espejos? Evidentemente, no están ahí de adorno, sino que deben usarse para ayudarnos a mejorar y a corregir la postura al realizar ejercicios. Muchas veces tenemos ciertos vicios posturales o simplemente no realizamos los movimientos correctos. Mirarte en el espejo te puede ayudar a corregir estos errores.

Cada uno de los elementos de los que disponen nuestros gimnasios están ahí por un motivo de utilidad para nuestros clientes, como es el caso de los espejos. Lejos de colocarse por un motivo estético, deben usarse para observarnos mientras realizamos nuestras rutinas en el gimnasio.

Corrige errores posturales mirándote en el espejo y mejora tu técnica

Si no nos observamos a nosotros mismos, podemos caer en ciertos vicios que, con el tiempo son muy difíciles de corregir. Éstos pueden derivar en lesiones y en vicios muy perjudiciales para nuestra postura corporal. La clave de todo esto reside en mirarnos al espejo cuando realizamos el entrenamiento. No solo nos ayudará a corregir estos vicios adquiridos, sino que también es una manera de concentrarnos en la actividad que estamos realizando y olvidarnos de posibles distracciones.

Quizá hasta ahora pensabas que realizabas de manera impecable las rutinas en el gimnasio, pero al ponerte frente al espejo te das cuenta de que mueves músculos que deberían estar quietos o que tiendes a inclinarte más hacia un lado. Entrenando de esta manera serás mucho más consciente de tus propios errores y así podrás mejorar día a día. Porque la clave de un buen entrenamiento no reside solo en la intensidad, sino también en la calidad de nuestra técnica personal.

No se trata, por tanto, de una cuestión de vanidad, sino de utilidad. Los espejos en los gimnasios no están colocados para que nos miremos como si fuéramos modelos, sino como herramientas para mejorar nuestra postura al hacer nuestras rutinas en el gimnasio. ¿Te has mirado alguna vez mientras realizas sentadillas? Quizá no coloques las piernas de manera paralela al resto de tu cuerpo, y seguro que ocurre lo mismo con otros ejercicios. Pero no te preocupes, porque poco a poco y observándote cada día podrás ir mejorando y progresar así en tu entrenamiento. En poco tiempo no necesitarás situarte frente al espejo porque sabrás perfectamente cómo colocar cada parte de tu cuerpo.

Blog, Tonificación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*