¿Debo beber más agua durante el ejercicio?

Todos sabemos lo imprescindible que es beber agua en nuestra vida diaria. ¿Y durante el ejercicio? Cuando estamos entrenando, el cuerpo nos pide agua de manera natural, pero… ¿cuánta agua es necesaria beber durante una sesión de gimnasio? Hay quien defiende la hidratación constante, pero ¿es de verdad necesaria?

Por supuesto, hay que entender que cada cuerpo es diferente. Tenemos alturas, pesos, sexos y programas de ejercicio diferentes, así que no se puede afirmar categóricamente qué cantidad exacta de agua es la necesaria para todos. Pero sí hay una serie de indicaciones que son iguales para todos.

El principal consejo es que es imprescindible mantenerse hidratado durante el ejercicio, pero en circunstancias normales, no es necesario tomar ninguna medida extra. Por ejemplo, una sesión habitual de una hora de trabajo, en un gimnasio a una temperatura moderada no necesita de ningún aporte extra de líquido. No es necesario, por tanto, beber después del uso de cada máquina o cada serie de ejercicio. Simplemente, bebe cuando tengas sed, y no interrumpas tu rutina para beber constantemente: recuerda que aprovechar al máximo tu tiempo en el gimnasio siempre es importante.

A veces nos puede preocupar la emisión excesiva de sudor, pero esto entra dentro de lo normal en una actividad física intensa. Una manera sencilla de saber si no estás hidratándote lo suficiente es comprobar el color de tu orina: si es muy oscura y con olor fuerte, procura beber un poquito más, y beber un vaso de agua antes de comenzar a entrenar como aporte extra. Si no es el caso, indica que no tienes problemas e ingieras las cantidades correctas en tu día a día para llevar bien tus rutinas y ejercicios.

Por supuesto, si vas a hacer un ejercicio al aire libre en días de mucho calor, es conveniente recordar beber algo más de líquido para evitar cualquier tipo de problema y mantener un rendimiento apropiado: la falta de agua promueve la aparición de agujetas y tiende a provocar la pérdida de equilibro y de coordinación. Por otro lado, beber demasiado hará que hagas demasiadas pausas, tengas que ir más al baño y, llevado a un exceso, también tiene consecuencias negativas: el resultado se llama hiponatremia y aparece, principalmente, en corredores de maratón y disciplinas similares. Los órganos comienzan a empaparse, incluido el cerebro, y puede traer mareos y otro tipo de consecuencias negativas.

Lo más aconsejable, por tanto, es beber simplemente cuando uno tiene sed y, si estás bajo el sol a altas temperaturas, aumentar un poco la ingesta de líquida. Procura llevar siempre tu botella de agua al gimnasio o acudir a las fuentes de cuando en cuando y todo estará bien. ¡Escucha a tu cuerpo!

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