CUÁNDO EMPEZAR A HACER EJERCICIO DESPUÉS DEL PARTO

El embarazo, parto y post-parto son períodos que limitan nuestra actividad física en favor de priorizar la salud de la madre y la del bebé. No obstante, una vez pasadas estas etapas, hay que tener muy en cuenta que no podemos ni es recomendable retomar el ejercicio físico tal y como lo habíamos dejado. Es necesario un período de readaptación para ayudarnos a recuperar la forma física anterior.

Claro está, depende de cada caso, pero muchos expertos coinciden en que son necesarios muchos meses, y en ocasiones hasta dos años, para conseguir regresar al punto fisiológico en el que nos encontrábamos antes de quedarnos embarazadas.

Lo importante es no desesperar pensando en que ya no podremos alcanzar esas metas que lográbamos antes. Lo que sí debemos tener muy en cuenta es que cada caso, cada cuerpo, es diferente, y que debemos de seguir en todo momento las indicaciones y los consejos de nuestro médico y no lanzarnos a hacer cualquier actividad sin el debido consentimiento.

Una vez dicho esto, os vamos a sugerir algunas actividades que empezar a realizar una vez superemos el post-parto, que constituyen una buena excusa para volver al gimnasio.

Natación post-parto. Al tratarse de un deporte mínimamente agresivo, lo podremos practicar de forma muy cómoda y además nos ayudará a recuperar la figura.

Pilates. Esta es una de las disciplinas más beneficiosas durante el embarazo y tras este. Y es que si contamos con el profesor o profesora idóneos nos podrá orientar muy bien hacia la recuperación muscular, siguiendo la rutina de ejercicios que más de adapte a nuestra situación, y adviertiéndonos de posibles riesgos.

En este aspecto, es conveniente resaltar que en general durante el embarazo y hasta pasados seis meses tras el parto no se deben realizar ejercicios abdominales. Algo parecido pasa con los ejercicios de pecho. Hay que esperar para hacerlos por lo menos 15 días tras la lactancia. Un síntoma inequívoco de que no debemos realizar determinado ejercicio es el dolor. Ante su aparición, se ha de detener el ejercicio específico que estemos acometiendo.

En cualquier caso, sí que podríamos atrevernos con press de hombros sentada y elevaciones frontales y laterales; ejercicios para espalda como el remo suave o el pull down con poco peso; flexiones de bíceps con mancuernas y patada trasera de bíceps; o en el caso de ejercicios de piernas, zancadas o lunges y curl de piernas acostada. Todo, ya sabéis, bajo la supervisión de vuestro especialista médico.

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